miércoles, 11 de marzo de 2009

Paradise


Un hombre que busca el paraíso,
Y recorre:

Macizos de pan duro bendecidos
en el silencio de la tarde,

Bosques sangrantes
Con árboles de metal recubiertos
de antioxidante,

Mechones de cabellos robados
A las feas durmientes,

Ensaladas de menú del día
Revueltas, sin aliñar,

Hospitales de teléfonos, que suenan,
Que vibran,
Que atraviesan oídos,

Maquinas de café que disparan balas
de hiperrealidad
Contra quienes madrugan demasiado,

Corazones que beben líquido anticongelante,
Que chorrean calor humano,

Un museo de caballos tristes
Conservados en alcohol.

2 comentarios:

eme dijo...

El alcohol lo conserva todo.

supersalvajuan dijo...

Que lírico!!! Te he estás volviendo un blando. Cuando ganes concursos de poesía acuerdate de mí.