miércoles, 7 de junio de 2017


Ella tenía su sed. Su sed por conocer. Su sed por saber. La misma que le iba a causar mil y un problemas. Porque no conocía las innumerables ventajas del desconocimiento, del no saber. Del adormecimiento de la inquietud (no alentadora) Quizá era demasiado joven, y no había sufrido lo suficiente. El amor no era más que una piedra sudada, frita e irrepetible, en la que ella no se iba a sentir atrapada entre sus paredes. Nada de historias eufóricas o singulares de amor irrepetible. Al final todo era una cuestión de adaptación y acoplamiento, como un puzzle, más que un libro sagrado, al final todo lo cotidiano tiene un sentido más liviano y práctico, que espiritual. Al final, si lo piensas fríamente, asusta: porque es realmente simple.

viernes, 31 de marzo de 2017

jueves, 29 de diciembre de 2016

No hay causa, pero si espada que sangra en las manos. El sueño se enrolla en las raíces como un proscrito que emergerá a la nada al amanecer. El reloj es la puerta de arena, el bajo del coche trasero, que bajo su blando paso alumbrará un caballo en la despedida. Y cuando te des cuenta, la salvación y la herida serán la misma cosa.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Respiras tranquilo, aunque escondes fuego en el corazón. Los motivos son como fogonazos que recorren tus venas. Aunque lo niegues, se te nota. Lo notan. La soledad cuenta de ti, más de lo que algunos dicen. Y piensas en salir del presidio de tus venas y asaltar algún barco pirata, de esos que surcan los mares oscuros de la noche libre, cargados de tesoros, cegados de mar sal y plata. Ya sabes, cantar una vieja canción de ron e incendios en lugares exóticos mientras afilas la espada, y piensas en plan "todo o nada". Y observas Esas miradas geométricas que te vuelven loco, en un campo solemne, en una pausa suave y lenta que te envuelve, y te preguntas a donde dirigirán el poso silencioso y predecible de sus ojos, y sus tacones ahogando las aceras con su vaivén tremendo e incesante. Rozando tus orejas, alejando el cielo callado de tus oídos. Y si todo lo entendiésemos tal cual: "Libre Cobro por minutos" reza el emblema en luces de colores del parking. Aunque no te gusten algunos días, al final, las horas pasan. Y tú con ellas.