viernes, 23 de septiembre de 2011

No es país para sobrios


Hoy he visto el reportaje "Vodka, producto nacional" en mi gran y querido Canal de Historia. El vídeo que dejo, es el comienzo del documental, que no tiene desperdicio. Los protagonistas van con 4 botellas de vodka en el cuerpo y todavía pueden caminar, toda una proeza difícil de superar. La lastima es el pobre Shasha (no se si se escribe así, pero bueno...) que pese a su entereza y buen hacer, caería en la posterior resaca, impregnando de un halo de tristeza al resto del reportaje.

Por lo demás, el documental nos lleva a una serie de reflexiones:

-Prohibir es malo, lo reflejan las estadísticas, y estas nunca se equivocan (al menos sobre el papel)

-Para llegar a ser una gran nación hace falta tener una gran bebida nacional.

-Después de la II Guerra Mundial, el vodka se convertiría en el atributo del héroe.

-En Rusia se cree que la gente que no bebe a la hora de hacer negocios no es de fiar.

-El pueblo busca respuestas, y estas solo se encuentran cuando el pueblo se sumerge en el delirio.

Aquí en el oeste somos más descafeinados, cervecicas y vodka con naranja. Uno a la salud de Sasha!!

2 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Viva Rusia.
Coda: Como dicen por el Zalacaín, nunca es tarde para pasarte al Vodka.

jm dijo...

Desde luego, aunque siempre acabará siendo un paréntesis ante los gin tonics