lunes, 13 de diciembre de 2010

París, Texas



Un hombre aparece en mitad del desierto, atrapado en su silencio inmenso, incontestable. El desierto de mojave, es uno de esos lugares que alguna vez visitaremos, o en el que quizá ya hemos estado pero no lo recordamos. Todos los desiertos son iguales de incontestables. No hay argumentos frente a ellos. Se puede vagar o morir por un desierto, pero no le pidas mucho más. Tus huellas, cuanto construyas, tarde o temprano, todo será tomado por el viento y el polvo.

Travis, protege un secreto, y el secreto lo protege a él, sumido en una amnesia, que irá desvelando tormentosos recuerdos.

De esta película cabe quedarse con sensaciones como la soledad de un desierto, la soledad de una gran ciudad, y la soledad de una habitación en un motel de carretera. Y sobre todas las cosas, con la gran secuencia del dialogo entre los dos protagonistas en las cabinas de un sex-shop.

Ah, y también está la banda sonora que la tomaría luego Documentos TV para su cabecera.

4 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Una joyita con momentos inquietantes.

Anónimo dijo...

Esa no la he visto. A ver si en CINETUBE.....

Insanus dijo...

Pues yo creo que tampoco, y mira que me gusta la Kinski y he visto cada cosa de ella que pa qué. Bonita reseña, jm.

Eme dijo...

Lo peor son los desiertos interiores.